congresoTendencia Global
7 de julio de 20266 min
ASIEX: Clamor por Reforma de Ley de Residuos en el Congreso

La ASIEX urge al Congreso a una reforma integral de la Ley de Residuos Sólidos, buscando consensos para una gestión eficiente y sostenible. Detalles del llamado.
Experiencia Auditiva
¿Prefieres escuchar la noticia?
0%
Voz asistida por IA · Sigue explorando mientras escuchas.
El fortalecimiento del marco legal para la gestión integral de los residuos sólidos en la República Dominicana ha cobrado un nuevo impulso con el pronunciamiento de la Asociación Dominicana de Empresas de Inversión Extranjera (ASIEX). La entidad, que representa a un sector crucial de la economía nacional, ha hecho un llamado explícito a las autoridades legislativas para que se impulsen reformas consensuadas a la actual Ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos, ley número 225-20. Este pronunciamiento, recibido en la antesala de un debate legislativo cada vez más necesario, subraya la urgencia de adecuar la normativa a las realidades cambiantes del país y a los estándares internacionales, garantizando así un futuro más limpio y sostenible.
Contexto y antecedentes
La Ley 225-20, promulgada en 2020, representó un avance significativo al establecer las bases para una gestión más responsable de los desechos sólidos, promoviendo la reducción, reutilización, reciclaje y valorización energética, además del coprocesamiento. Sin embargo, su implementación ha enfrentado desafíos inherentes a la complejidad del problema y a la necesidad de una aplicación transversal en todos los niveles de gobierno y sectores productivos. Desde su entrada en vigor, diversas entidades, incluyendo organizaciones ambientales, empresas y académicos, han señalado la existencia de lagunas y aspectos que requieren optimización. El crecimiento poblacional, el aumento del consumo y la generación de nuevos tipos de residuos, como los electrónicos y los derivados de la industria, exigen una adaptación constante del marco normativo. En este contexto, el llamado de la ASIEX no surge de la nada, sino que se inscribe en un diálogo ya existente sobre la necesidad de perfeccionar la ley para que cumpla sus objetivos de manera más efectiva y equitativa, evitando que la falta de una visión clara y consensuada se convierta en un obstáculo para el progreso ambiental y económico.
Los hechos en detalle
La Asociación Dominicana de Empresas de Inversión Extranjera (ASIEX) hizo pública su postura en favor de una reforma consensuada a la Ley 225-20 sobre Residuos Sólidos. A través de un comunicado emitido el 7 de julio de 2026, la entidad enfatizó la importancia de consolidar el marco legal existente y fortalecer la gestión integral de los residuos. El objetivo principal de este llamado es asegurar que las modificaciones propuestas cuenten con el respaldo y la visión de los diversos actores involucrados: sector público, sector privado y sociedad civil. La ASIEX subraya que una reforma de esta naturaleza debe ser participativa y abarcadora, para garantizar que las soluciones adoptadas sean prácticas, eficientes y sostenibles a largo plazo. Según fuentes de la asociación, se busca generar un ambiente propicio para la inversión en tecnologías limpias y en proyectos de economía circular, al tiempo que se mejora la calidad de vida de los ciudadanos. La urgencia radica en la necesidad de acelerar la transición hacia modelos de gestión más eficientes que reduzcan la dependencia de vertederos y promuevan la valorización de los materiales. La declaración completa de la ASIEX apunta a un proceso que, sin desechar los avances ya logrados, incorpore las lecciones aprendidas y las mejores prácticas internacionales. En una declaración clave, un representante de la ASIEX señaló: “Apoyamos plenamente el fortalecimiento del marco legal para la gestión integral de los residuos sólidos, y estamos listos para aportar en la construcción de un consenso que permita una ley moderna y efectiva”. El porcentaje de reciclaje actual ronda el 15%, una cifra que la asociación considera insuficiente y que requiere de un marco legal robusto para su incremento.
Análisis e implicaciones
El pronunciamiento de la ASIEX adquiere una relevancia particular dado su posicionamiento como interlocutor clave entre el Estado y las empresas extranjeras con inversiones significativas en el país. Al abogar por una reforma consensuada, la asociación no solo busca garantizar la seguridad jurídica y la previsibilidad para los inversores interesados en el sector de la gestión de residuos y la economía circular, sino que también envía una señal clara de que la sostenibilidad ambiental es un pilar fundamental para el desarrollo económico moderno. Las implicaciones de este llamado son múltiples: por un lado, presiona al Congreso a agilizar los debates y a buscar puntos de encuentro entre las diversas propuestas que seguramente surgirán. Por otro lado, podría catalizar una mayor colaboración entre el sector público y privado, fomentando inversiones en infraestructura de reciclaje, plantas de tratamiento y tecnologías de valorización energética. La búsqueda de consenso es crucial para evitar que una reforma sea politizada o que responda a intereses sectoriales particulares, garantizando así una ley que beneficie al conjunto de la sociedad. La falta de acuerdos sólidos podría perpetuar la ineficiencia en la gestión de residuos, con consecuencias ambientales y de salud pública. El sector de inversión extranjera representa aproximadamente el 30% del PIB nacional, por lo que su enfoque en este tema es un indicador de su potencial impacto económico y social.
Impacto en la ciudadanía
Para el ciudadano dominicano de a pie, una reforma exitosa de la Ley de Residuos Sólidos, impulsada por un llamado como el de la ASIEX, se traduce directamente en una mejora tangible de su calidad de vida. Una gestión integral de los residuos implica la reducción de la proliferación de vertederos a cielo abierto, que son focos de contaminación ambiental y de enfermedades. La implementación de sistemas de reciclaje eficientes y la promoción de la economía circular pueden generar nuevas oportunidades de empleo y emprendimiento en la recolección, clasificación y procesamiento de materiales. Asimismo, una ley bien estructurada y aplicada podría traducirse en una disminución de la contaminación visual y olfativa en las comunidades, un factor que impacta negativamente el bienestar y la salud pública. La ciudadana común se beneficiaría de un entorno más limpio, con calles y espacios públicos más higiénicos, y una menor exposición a riesgos sanitarios derivados de la acumulación de desechos. La participación activa en programas de reciclaje y separación de residuos, facilitada por una normativa clara y por infraestructuras adecuadas, empodera a la ciudadanía como actor clave en la solución del problema. Se estima que el costo de la mala gestión de residuos en salud pública asciende a más de 50 millones de dólares anuales, una cifra que podría ser significativamente reducida con una ley efectiva.
Lo que viene
Tras el pronunciamiento de la ASIEX, se espera que el debate legislativo en el Congreso Nacional se intensifique. Las comisiones correspondientes deberán ahora convocar a mesas de diálogo y consultas con todos los sectores involucrados, incluyendo otras asociaciones empresariales, organizaciones ambientales, municipalidades y expertos en la materia. La celeridad con la que se respondan a estas convocatorias será un indicador clave de la voluntad política para abordar este tema de manera prioritaria. Es probable que en las próximas semanas veamos la presentación de propuestas concretas de modificación a la Ley 225-20, que reflejen las demandas y expectativas de los diferentes actores. La ciudadanía, a través de organizaciones sociales, también tendrá la oportunidad de hacer oír su voz y de influir en la conformación de una legislación que responda a sus necesidades. El objetivo inmediato será alcanzar un texto de reforma que sea técnica y jurídicamente sólido, y que cuente con el máximo consenso posible para asegurar su efectiva implementación. La mirada estará puesta en los próximos 90 días, un plazo prudencial para iniciar un proceso de consulta y un avance significativo en la redacción de las enmiendas.
Fuente:Ver Fuente Original
R
Redacción Legislativa
Periodista especializado en actualidad y análisis editorial. Corresponsal comprometido con la veracidad informativa en el equipo de Imperio Público.